Prepárense para una escapada llena de sabor, naturaleza y momentos mágicos. Esta vez, nuestra aventura nos llevó a descubrir los tesoros escondidos de Salcedo y sus alrededores, una experiencia que, sin duda, se quedará grabada en nuestros recuerdos.

Día 1: Sabores Tradicionales y la Serenidad de la Laguna
Nuestro viaje comenzó con una parada obligada en el corazón de Salcedo: su parque central. Un lugar vibrante donde la vida local palpita con energía. Y, por supuesto, nuestra primera misión fue rendirnos ante la tentación de los famosos Helados de Salcedo de Jijón. Cada capa de sabor frutal es una explosión de tradición en el paladar, un verdadero ícono de este cantón, una tradición familiar desde 1956. Además de disfrutar de estas delicias heladas, nos hicimos con una buena provisión del tradicional pinol, para elaborar bebidas tradicionales que nos reconfortan el alma y nos transportan a las raíces de la cultura ecuatoriana.

Con el dulce sabor en la boca y el pinol listo para acompañarnos, pusimos rumbo a nuestro siguiente destino. La hora del almuerzo nos encontró en Parrilladas La Española, donde recargamos energías con un festín de sabores a la parrilla, el preámbulo perfecto antes de sumergirnos en la tranquilidad de la Laguna de Yambo.
Llegar a la laguna es encontrarse con un paisaje que calma el espíritu. Sus aguas, rodeadas de naturaleza, invitan a la desconexión. Paseamos por sus orillas, el aire puro y nos dejamos maravillar por la vista. El plato fuerte de la tarde fue un relajante paseo en lancha que nos permitió apreciar la inmensidad y la belleza de la laguna desde otra perspectiva. Cada rincón de este lugar tiene una energía especial.
Al caer la tarde, nos dirigimos a nuestro hogar por una noche: Hawkay Glamping. Nos alojamos en sus habitaciones superiores ecológicas, un concepto que combina la comodidad con el respeto por el entorno, ofreciendo una experiencia de alojamiento única y en armonía con la naturaleza.

La noche llegó con una cena deliciosa en Balcón de Yambo, un lugar con una vista privilegiada de la laguna que, iluminada bajo la luna, se vuelve aún más mágica. Para cerrar con broche de oro este día espectacular, disfrutamos de cine al aire libre bajo un manto de estrellas y compartimos historias alrededor de una cálida fogata.
Día 2: Conexión con la Naturaleza y Aventura en el Agua
El segundo día amaneció tranquilo en Hawkay Glamping. Después de un delicioso desayuno con vista a la laguna, nos preparamos para una mañana de conexión profunda con el entorno. Realizamos una caminata por Yambo Loma, un lugar ideal para disfrutar del silencio, observar el paisaje y capturar los sonidos que la naturaleza nos regalaba. Si quieren transportarse a este lugar a través del sonido, los invitamos a buscar nuestros paisajes sonoros en YouTube. https://youtu.be/8o8fpo5fVKw
La aventura continuó en la laguna, donde cambiamos la lancha por el kayak. Remar a nuestro propio ritmo sobre las aguas tranquilas de Yambo fue una experiencia liberadora, una forma activa de sentir la paz del lugar.
Con el apetito abierto después de la actividad física, disfrutamos de un merecido almuerzo en el restaurante al borde de la laguna. Decidimos añadir una última joya a nuestra experiencia: una visita al monorriel de Yambo. Una emprendimiento que permite ir por las rieles del Tren y disfrutar de una perspectiva única y emocionante de la laguna y su entorno, un broche de oro perfecto para nuestra aventura. Tras este último vistazo panorámico, emprendimos el regreso a casa en la tarde, llevando con nosotros la energía renovada de Yambo y los dulces recuerdos de Salcedo.

Esta escapada a la Laguna de Yambo fue una combinación perfecta de tradición, naturaleza, aventura y descanso. Un recordatorio de la belleza que nuestro país guarda en cada rincón.
¡Hasta la próxima aventura!
